Una llave simple para distribuidora de challas Unveiled

A esas producciones se sumaban las de Allá los Andes, prolíficos creadores de filmes musicales y de sexo o pícaros, como se les llamaba. Con el habilidad musical, los cantantes de la época se llevaban las mayores concurrencias: Raphael, Sandro, Angélica María, Leonardo Favio, Joan Manuel Serrat, Palito Ortega y otros. Por su flanco, Grease y Tiburón eran exhibidas en el Teatro Serrano. La competencia existía, aunque había un día en que Cuadro increíble competir, oportuno a un tercer contrincante: Mario Kreutzberger y Sábados Gigantes, el software televisivo más popular de ese momento. El impulso dramatúrgico de Eduardo Mallea Desde inicios de los años setenta, un profesor normalista de Melipilla comenzó a tener una figuración pública por su interés en el desarrollo del deporte local y una eventual subsede de Melipilla de unos Juegos Panamericanos que, finalmente, no se efectuaron en Pimiento. Profesor del Colegio Alonso de Ercilla y luego director del mismo establecimiento, fue un protagonista en la decorado artística y cultural de la ciudad, gestionando por su cuenta una permanente dietario de espectáculos y actividades como nunca antes se había conseguido. Nacido en 1936 y formado en las escuelas N 31 y N 1 de la ciudad, Eduardo Mallea Llanos fue un hijo de la educación pública, lo que corroboró con sus estudios en la Escuela Común José Abelardo Núñez, donde obtuvo el título de profesor en 1958, dedicándose por firme a la docencia y buscando en forma decidida ser un activo miembro de la sociedad

146 Los abanderados de ferrocarriles durante el desfile del primer contingente posteriormente de la juramento de la bandera. Atrás se ve el Teatro Serrano, que proyectaba por esos díTriunfador la película Allá en el Rancho ínclito Pintura obsequiada a la tribu De la Presa por un pintor de apellido Bettancourt en el que desde su paticular visión da una observación al frontis del principal recinto de la sociedad melipillana.

100 en un recinto de opulencia que él vio construir y que tomaba un tono imponente al momento que todas las miradas se venían sobre su flaca humanidad. Estuvo muy bonito lo de ese día, aunque esa expedición se suspendió y no fuimos, pero a posteriori hicimos una expedición por todo Ají en remuneración de lo que no resultó, ahí conocí a varios de los integrantes de la Nueva Oleaje chilena. En esta despedida de Milenko y Halabí, igualmente pasaron por el escenario Los Dólares, Gastón Moreno, Los Ovnis, Berzano, y Melipilla se veía representado por Los Clavos Torcidos, The Green Lyon, el poeta Alfredo González, José Zúñiga y una larga índice. Claro que en su mayoría actuaban como teloneros, cantaban un parejo de canciones y daban paso a los números estelares de la cáfila del 007. Ese día de la despedida a la gira internacional que no fue, la concurrencia aguardaba a Cecilia, apodada La incomparable, porque en los hechos no tenía parangón y se alzaba fácilmente como la mayor figura de la Nueva Onda, que no obstante entraba en su ocaso. Aunque aún era un fenómeno actual de la Civilización popular chilena, con una música y aire que la hacía desafiante y encantadora. Ella estuvo magnifica, incomparable. Estaba vestida de minifalda blanca plateada y con zapatos de tacón. Remembranza mirarla desde la platea del Séptimo arte Palace y apreciar ese magnetismo. Una ocasión terminado su show quedé con un hueco difícil de entender y una sensación de que has presenciado poco que sabes que será parte de la historia de los mejores momentos de tu vida, es el rememoración de Antonio Mason, un melipillano que ese día veía a su ídola, la voz que nacida en Tomé había sido la máxima figura femenina de la canción popular chilena. Con cada una de estas visitas, la vida del barriada se conmovía. Arriagada aún guarda imágenes de esos días ajetreados.

Las instalaciones del edificio de dividen en instalaciones de agua potable (fría y caliente), alcantarillado y aguas lluvias. Estas instalaciones fueron realizadas por instaladores autorizados por Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) y Aguas Andinas, respetando la normativa existente y de acuerdo al tesina entregado por la inmobiliaria. Los cambios realizados al plan fueron adecuado a modificaciones de Edificación y fueron aprobadas y corregidas en los planos Triunfador- Built entregados a la Oficina. El doctrina de agua potable fría se compone de dos estanques de acumulación de agua impulsada a los departamentos mediante un doctrina de bombas que abastece al edificio y espacios comunes, las cuales se encuentran ubicadas en el 2er Subterráneo. La Oficina del edificio, deberá vaciar y erradicar el interior de los estanques de acumulación de agua potable, al menos cada 6 meses para su aseo, teniendo el cuidado de extirpar, sanitizar y de no dañar la impermeabilización e instalaciones del perímetro.

109 cucha absolutamente nulo Adentro del recinto en que se llevan a propósito 247, decía la prensa, pero nada amilanaba el paso de este certamen apoyado por el municipio. Conducido por Armando Cortés y Luis Santis, el festival animaba a Melipilla cada año y era un zona donde la comunidad se encontraba. Elsa Saravia, a los 16 primaveras, encontró al amor de su vida en la fila de comunicación al Palace. En el Buscando la Mejor Voz conocí a mi marido. Yo siempre iba a ver las películas de Sandro, que hacían furor en ese tiempo, a Colección que es donde íbamos los que teníamos poco dinero. Y un 4 de julio de 1976 fuimos con mi tía al Buscando la Mejor Voz, estábamos en la fila y llegó él con su hermana. Desde que lo vi me enamoré, es el afirmación de quien recuerda que el Buscando la Mejor Voz era un show que buscaba talentos de todo tipo y singular se reía mucho, porque hacían concursos igualmente y se pasaba correctamente. La diversión en Melipilla era buscada a la tiempo por otras iniciativas, como las fiestas Tugar, Tugar, Salir a Retozar, verdadera institución del bailete que se desarrollaba entre enero y marzo en el Estadio del Cuerpo de Bomberos, donde acudía la lozanía a ocurrir el rato y a competir por ser la mejor pareja. Era el epicentro de diversión para los sectores populares, a diferencia del Centro Árabe, que Bancal un espacio más exclusivo. Y no habían más lugares para salir a retozar. Todas estas actividades se ejecutaban en la mañana o en horarios restringidos. La ciudad, tal como el país, vivía entre límites y de a poco se le avisaba qué podía y qué no podía hacer, desde el derecho de reunión hasta la posibilidad de circular por las calles, siempre hasta ciertas horas.

119 De la clandestinidad y la decadencia Alrededor de el fin de la término de 1970, el Palace había acogido obras como Te llamabas Rosicler, La Remolienda, Pedro, Juan y Diego, permitiendo citas con la primera recorrido teatral nacional, en funciones para una élite melipillana que se sentía convocatoria a asistir a estos espectáculos, y una clase media que podía abonar los boletos, gracias a lo esporádico de los eventos. Cuadro un conocido en su mayoría adulto que debía ser cauteloso para asistir a ciertas obras, manifestarse en público, hacer comentarios o arriesgarse derechamente si sumarse o restarse de cierto roce social. No todos observaban con buenos Fanales estas oportunidades de comunicación a manifestaciones culturales. Existían grupos descontentos con el régimen y manifestaban su desagrado en presencia de instancias artísticas que consideraban exiguas y enfocadas a un sector exclusivo. Figuraí lo manifestaba la revista Proyecciones 268, publicación de escaso tiraje, repartida de mano en mano, que en febrero de 1979 titulaba individualidad de sus artículos con el nombre Al escenario de epíteto. El redactor de la nota aseguraba que las obras exhibidas en Melipilla son vistas por personas (no todas, pero ) que poco o ausencia les interesa, y sólo lo hacen para lucirse ante los demás, o en su concurrencia social, son digamos, moldes con etiqueta, que de cultos artísticamente no tienen cero. La publicación proseguía señalando que la producción Particular es lamentablemente casi nula, es penoso ver que si no se es respaldado por una institución de solvencia, es aceptablemente poco lo que se puede hacer, no digo con esto que sea inasequible, pero el resultado deja mucho que desear para todos. 268 Revista de febrero de 1979 en cuya elaboración habían trabajado Marcos Olate, Juan Conejeros, Julio Álvarez, Raúl Jara, Ángel Conejeros y Ricardo Romero.

Mientras, en los barrios sucedían cosas, pocas, aisladas, llenas de la adrenalina por exponer el cuerpo y una vida frágil que necesitaba cobijo. Allí la Iglesia Católica en Melipilla, tal como en todo el país, fue refugio de muchas voluntades de asociatividad que vieron en la cruz de Cristo una válvula de escape. Enrique Valdés, quien sería un actor relevante en la vida política y cultural de Melipilla al crear el Centro Cultural Pehuén, fue uno de aquellos que vivió la niñez, adolescencia y primera mocedad en los setentas, allegándose a la parroquia La Merced y a los grupos que allí se formaban para asociarse con otros. Empecé a participar cuando tenía 14 abriles, cualquiera me llevó. Había varios grupos, se aumentaron después, llegaron personas mayores aún. Mi inquietud Bancal la asociación, porque nos vimos limitados. Era recomplicado juntarse, pero la Iglesia daba esa posibilidad. Ahí me hice mis grandes amigos y a través de la Décimo eclesiástica y social empezamos a pensar qué pasaba en Melipilla y en el país, y nuestra función como Asociación fue de apoyo, a los que hacían catequesis, en el ampliación de la música. Con algunos amigos de ahí fundamos el Pehuén, y lo mismo estaba ocurriendo en la parroquia San José y en la parroquia San Agustín. Por cosas naturales empezamos a interrelacionarnos, a desarrollar teatro en el mismo templo sobre las cosas que nos ocurrían como sociedad. Al cornisa del catolicismo, las vocaciones artísticas fueron creciendo y alimentándose. Pero si bien los grupos juveniles hacían sus trabajos en parroquias, a la par intentaban resistir a cabo peñVencedor que pretendían fueran ocultas de los militares, aunque Melipilla Bancal una ciudad tan pequeña que difícilmente resistía que una parte no supiera lo que hacía la otra. En 1978 se pro

84 a pesar que la entrada costaba más del doble que para una función de gran pantalla habitual. El municipio todavía se dejó tolerar por este ímpetu y en 1960 promovió la presentación de los montajes A mi me lo contaron, de Lucho Córdova, y Nadie puede saberlo, de Enrique Bunster, ambas llevadas a escena por el Asociación Teatral de Obreros y Empleados Ferroviarios de Santiago. El horario no fue el más feliz, porque a las 10 de la mañana de un domingo no se podía contar con una concurrencia importante. La actividad coral, otra de las iniciativas impulsadas por el Ateneo, fue la que siguió al teatro en importancia en su presencia en la ciudad. Y para demostrarlo había que copular un festival, hacer presente en el Teatro Serrano que el canto coral era una efectividad. De esta modo, el 23 de octubre de 1960 se acogió al Coro de la Universidad Católica, al Coro Polifónico de Rancagua, al Coro de la Universidad Técnica del Estado, al Coro Polifónico de San Antonio, al Coro de Profesores de Valparaíso y al Coro de Profesores de Melipilla. El trabajo realizado por el Ateneo Juan Francisco González había calado lo suficiente en la comunidad como para generar un interés permanente en las artes, pero especialmente en el teatro, tanto para ser parte de sus diversos cursos como para asistir a sus obras. En 1961, tras la partida de Larenas, un muchacha muchacho quedó a cargo del taller de teatro real. El mismo que un año ayer había entrado a la Escuela de Teatro de la Universidad Católica satisfecho de entusiasmo, y que diez años antes había recibido el premio al segundo sitio en un concurso de disfraces de la fiesta de la primavera. Cuadro Ramón Núñez, hijo de Oscar Núñez, que miércoles, sábado y domingo, en dependencias del Club de Leones, imponía su disciplina y compartía los conocimientos de arte dramático que sus maestros le entregaban.

Este proceso, a su oportunidad, fue apresurado e influenciado por el traslado del músico eclesiástico en torno a escenarios laicos, adecuado a los cambios en la conformación músico-instrumental de la Iglesia Católica durante el siglo XIX 7. En sus inicios, estas expresiones artísticas fueron los principales consumos culturales por parte de la ciudadanía oligarca de ese entonces. El teatro estuvo concebido para un ataque exclusivo y elitista, lo cual se puede atribuir a la mayor presencia poblacional en las zonas rurales que en las urbanas; la diferenciación entre una clase inscripción, letrada, heredera de la nobleza españonda post-independentista, opuesta a una numerosa clase descenso de trabajadores, labradores y empleados; Triunfadorí como a la diferencia educacional entre individuo y otro estrato 8. En cuanto espacio de socialización, los teatros fueron un factor central de la vida social, espacio del ver y hallarse, símbolo de la representación y expresión de una identidad que se 6 Op. cit. González & Rolle, p La organización de las capillas sufrió cambios importantes durante el siglo XIX, especialmente la capilla de la Catedral de Santiago, la cual tuvo una transformación sustancial alrededor de 1849, momento en que llegó a Chile un órgano de grandes dimensiones, solicitado por el arzobispo Rafael Valdivieso, desde Inglaterra, próximo con su respectivo organista. La consecuencia de ello es que se suprimió a gran parte de los músicos y cantantes que conformaban a esa día la Orquestina, dando inicio al éxodo de los músicos profesionales que abandonaron las iglesias para trabajar definitivamente en ámbitos laicos. Al respecto revísese la publicación de: Claro Valdés, Samuel, Música catedralicia en Santiago durante el siglo pasado en Revista Musical Chilena, (Octubre Diciembre) XXXIII/ núm. 148, 1979; también, en el último tiempo, un trabajo más comprehensivo es el de: Izquierdo, José Manuel, El Órgano Flight & Son de la Catedral de Santiago, Tesis para optar al Graduación de Magíster en Artes, mención Musicología, Universidad de Pimiento, Op. cit. Piña, pp

12 de la pintura o del papel en la zona donde se ha colocado un cuadro; la acumulación del polvo en suspensión sobre superficies conveniente a la convección del meteorismo; el cambio de color de los cielos de baños y cocinas por la energía de la humedad; las marcas de las patas de los muebles sobre el pavimento de madera. El que esto ocurra es un proceso natural y en ningún caso puede atribuirse a defectos de los materiales y por lo tanto no son cubiertos por la respaldo. 1.3 PRECAUCIONES AL REALIZAR EL AMOBLADO DEL DEPARTAMENTO Es importante tener en consideración las materialidades de los distintos instrumentos del departamento cuando se realice la mudanza, amoblado, establecimiento de lámparas cuadros y/o espejos en los muros. Para la fijación de cualquier objeto en paredes, losas y pisos es necesario consultar previamente los proyectos de instalaciones para evitar perforar accidentalmente una cañería de agua, desagües, calefacción o energía eléctrica. Asimismo es importante evitar colgar objetos demasiados pesados en las paredes interiores de tabiquería (ver Capítulo 1.7). En presencia de cualquier duda se debe consultar con un doble la materialidad de cada elemento y los planos. Los pavimentos están diseñados para el tránsito y uso frecuente de personas de manera que cualquier acción como: deslizar un mueble u objeto pesado; la caída de un artefacto pesado o punzante; los golpes contra los muros, no obstante sea al apoyar un objeto o por un artefacto de aseo; el contacto de un elemento corrosivo, pueden causar un daño de consideración, y no está cubierto por señal alguna, aunque que no corresponde ejecutar estas acciones. Para realizar el montaje de las lámparas se han dejado 5 cm más o menos del punto eléctrico y 2,5 cm de profundidad, especialmente libre de ductos eléctricos, agua y calefacción para dicho intención, si requiere realizar el montaje de otro elemento debe consultar previamente a un doble y los planos y Especificaciones Técnicas del proyecto.

Rociador de ducha Sensea Herave redondo en color plata con chorro efecto abundancia. Cuenta con picos de cojín de silicona y las...

83 En esta ciudad tranquila, no tanto en la Colección claro está, la antaño apaciguada pubescencia aparecía con el crecimiento de un espacio urbano y rural que se empinaba por las 40 mil personas, con una vida social, deportiva, cultural y comercial en la que poco a poco se tenía llegada a mayores bienes de consumo y en la que luego existían referentes a los que imitar. Estaban los cowboys de los caballos, los cigarros y la destreza, todavía los mexicanos que con su voz y cuerpo salían de la pantalla una y otra momento para posarse en el proscenio del Serrano, tal como lo hizo la megaestrella del cine y el canto azteca: Miguel Aceves MejíTriunfador, quien se presentó próximo a Lola Beltrán 199 el lunes 29 de junio de Pero había un tercer referente que arremetía con la fuerza del rock and roll. Si en Valparaíso se empezaban a formar las primeras bandas de rock and roll con instrumentos traídos por los barcos mercantes, en Melipilla nacían Los Sonámbulos del Ritmo, animando todas las fiestas que se sucederían mensualmente. Los veinteañeros adquirían sus primeras motonetas italianas Vespa y Lambretta. El rugido de los motores irrumpía en entrar aqui las calles, al igual que los salones de pool, un vestir dispar y peinados sacados de revistas que se lucían en las concurridas fiestas del salón municipal. Celos y Revuelos, con Bill Halley en marzo de 1958 o Mister Rock and roll en 1959 con Little Richard, Alan Freed, Franie Lymon y Chuck Berry, mostraban en la pantalla del Serrano a los ídolos del momento y la forma 199 El rey del falsete y Beltrán eran a esa valor sendas figuras del séptimo arte y la canción latinoamericana, sobretodo Aceves MejíCampeón, quien protagonizó más de 60 películas y grabó más de mil canciones en 90 discos. Es considerado un ícono del variedad ranchero y para la fecha en que se presentó en Melipilla Cuadro primera figura en la época dorada del gran pantalla mexicano. de retozar el rock and roll.

Y en esa comisión se embarcaron, encontrando un sinfín de problemas y atrasos, hasta que finalmente el mes de enero de 1930 el Ocupación del Interior aprobó un empréstito para la construcción del teatro. Una vez comunicada la aprobación sobrevino la pregunta de si Melipilla sería capaz de cuidar un teatro. Y en esa controversia las posiciones se dividieron. Finalmente, se impuso la que desdeñaba la iniciativa por creer que sería solamente un compra de hacienda, sin producir beneficio monetario alguno para el municipio. Desde esta posición, la mejor opción era que un patrón construyera un teatro. La opinión de la ciudad está irresoluto de lo que se resolverá con respecto a la inversión de los fondos del empréstito. Hemos audición algunas opiniones que no dejan de ser sensatas y dignas de estudios. Entre ellas, más de unidad propone dejar sin efecto el empréstito que será una carga pesada para la ciudad 137. Un mes a posteriori, bajo el seudónimo de Ex Conde de Manso, un columnista no ponía en duda la necesidad de un teatro, pero daba sus argumentos para la negativa. Hacer un teatro costoso, con más de la mitad del empréstito, es insensato, como dicen que se pretende. Nadie pone en duda ni que las municipalidades son pésimas administradoras, no nos referimos a la época contemporáneo, pero hay que escudarse para el porvenir y podemos afirmar que no ha habido teatro municipal en Pimiento que haya sido una fuente de entradas sino una fuente de deudas y abusos El Labrador, 25 de septiembre de El Labrador, 25 de septiembre de El Labrador, 16 de octubre de

125 ma pantalla del televisor, sólo con un equipo, se podía disfrutar primero del formato Betamax y, luego, mediante el reproductor de VHS (Video Home System). El cine se comenzó a rentar y disfrutar en casa, con una membresía en clubes de video que nacían progresivamente en la meollo citadina. A estos espolonazos de la naturaleza y la tecnología, se sumaron los de la reconstrucción. Alvaro Gutiérrez fue el corregidor designado para encabezar estas faenas en Melipilla y poner orden en una comuna donde las ayudas nacionales se habían canalizado de forma desastrosa. Oficial de la Fuerza Aérea y heredero de españoles, Gutiérrez era de la procreación de muchachos criados en el Teatro Serrano, época en que recuerda que la entretención Cuadro el teatro, el teatro y el teatro. Nos juntábamos todas las familias de Melipilla, era todo un suceso. Y a veces más que las películas era un zona de reunión, porque se daban las conversas de los viejos a las panorama, en los foyer, se veían, comentaban, Cuadro un zona súper agradable. El oficial de la aviación, de un carácter esforzado y poco dado a las medias tintas, tuvo entre sus primeras tareas revisar los estados financieros y el cuota de patentes. Necesitaba inyectar bienes a las faenas de reconstrucción. En ese trabajo, recuerda que se encontró con serios problemas impositivos en el Cine Palace y la Radiodifusión Serrano. Cómo había sucedido aquello en el mundo melipillano? Para Gutiérrez esto se explicaba porque la principal autoridad comunal previa a su llegada, el alcalde Rafael Morandé, guardaba un vínculo de amistad generosa con Massoud. Yo Bancal el caso raro, como tengo una línea de conducta ( ) él trataba de hacerse el grato de una u otra forma. Yo lo saludaba, pero hasta ahí nomás. Y empezó a hacer una campaña contra mí en la radio.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15

Comments on “Una llave simple para distribuidora de challas Unveiled”

Leave a Reply

Gravatar